Contigo en cada cambio. El manual imprescindible para centrarte cuando la vida se descentra

25.09.2026

Autor: Begoña Pérez - Bego, la ordenatriz

Editorial: Planeta

Número de páginas: 287

ISBN: 9788408324942

Categoría: 🧭 Autoayuda, organización y bienestar · Cuando ordenar la vida no significa tenerla controlada

Valoración: ✰✰✰✰

Nota: esta reseña incluye enlaces de afiliado.

Argumento

Hay momentos en los que el problema no es que la casa esté desordenada, sino que la vida entera parece haberse mudado de sitio. Un cambio de trabajo, una separación, una enfermedad, una mudanza, la llegada de un hijo, una pérdida, una etapa que termina o simplemente esa sensación bastante común de que todo se ha acumulado y ya no sabemos por dónde empezar.

Begoña Pérez, conocida como La Ordenatriz, parte de una idea que amplía bastante su habitual territorio de trabajo; las herramientas que utilizamos para organizar nuestro entorno también pueden ayudarnos a atravesar los momentos en los que nuestro propio mundo se descoloca. El orden deja de ser únicamente una cuestión de cajones, armarios y rutinas para convertirse en una forma de recuperar cierta sensación de estabilidad.

El libro propone acompañar esos procesos desde un enfoque práctico y emocional. No pretende solucionar los grandes cambios de la vida con una lista de tareas, sino ofrecer recursos para priorizar, tomar decisiones, distinguir lo urgente de lo importante y construir pequeños sistemas que permitan seguir avanzando cuando no podemos ocuparnos de todo.

Una de sus ideas más interesantes es esa, no hace falta poner la vida completamente en orden para empezar a sentirnos un poco mejor. A veces basta con encontrar un punto de apoyo desde el que volver a colocarnos.

Gooseopinión

Leer Contigo en cada cambio después de conocer el trabajo de La Ordenatriz me ha permitido entender bastante bien hacia dónde ha querido llevar Begoña Pérez su propuesta. Su primer territorio era el orden doméstico, pero aquí la palabra orden adquiere un significado mucho más amplio, ¿qué hacemos cuando aquello que teníamos organizado deja de funcionar porque la vida ha cambiado las reglas?

Y libro resulta bastante más interesante de lo que podría parecer a primera vista. Porque sería muy sencillo convertir una situación complicada en otra colección de consejos del tipo "haz una lista", "organiza tu tiempo", "prioriza tus tareas" y "levántate a las seis". Por suerte, Pérez entiende que cuando una persona está atravesando un cambio importante, el problema no suele ser que desconozca cómo hacer una lista. El problema es que quizá no sabe qué hacer con todo lo que tiene encima.

Totalmente acertado es el hecho de que plantea el orden como una herramienta y no como un objetivo. No se trata de conseguir una vida perfectamente estructurada, porque eso directamente no existe, sino de construir pequeñas estructuras que nos permitan sostenernos cuando las circunstancias dejan de ser previsibles. La propuesta resulta útil cuando baja de las grandes declaraciones a cuestiones concretas, decidir qué puede esperar, qué necesita nuestra atención inmediata, qué podemos delegar y qué cosas estamos intentando resolver simplemente porque sentimos que deberíamos poder con ellas.

Me parece acertado que el libro no presente el cambio como una oportunidad maravillosa que debemos aprovechar inmediatamente. Estamos bastante acostumbrados a esa narrativa de la autoayuda en la que cada crisis viene con su correspondiente taza de "saldrás más fuerte". Y no. Hay cambios que sean buenos, cambios que sean malos y cambios que simplemente sean cambios. No todo tiene que convertirse en una lección de crecimiento personal. A veces primero hay que atravesarlo.

La cercanía es otra de las características de la propuesta. Begoña Pérez escribe desde la experiencia acumulada de haber escuchado a muchas personas contarle sus problemas y desde situaciones que forman parte de la vida cotidiana. Eso hace que el libro no tenga la pretensión de convertirse en un tratado psicológico ni en una fórmula universal para vivir mejor. Su terreno es otro, es basicamente ofrecer una caja de herramientas para esos momentos en los que nuestra capacidad de organización habitual se queda corta.

Ahora bien, precisamente ahí encuentro también su principal límite. Quien busque una reflexión profunda sobre los procesos emocionales que acompañan al duelo, la ansiedad, las rupturas o las grandes transiciones vitales probablemente encontrará más herramientas prácticas que análisis. Y creo que es importante decirlo porque este no es un libro de psicología, aunque se acerque constantemente a cuestiones emocionales. Su valor está en otra parte, en intentar traducir el caos cotidiano en acciones pequeñas y manejables, que es lo que mejor funciona de todo el planteamiento. Cuando la vida se descentra, la tentación es pensar que tenemos que solucionar la vida. Todo. Ya. Y entonces no hacemos nada porque la montaña es demasiado grande. Frente a eso, el libro propone algo bastante más sensato, encontrar el siguiente paso. No necesariamente el definitivo. Solo el siguiente.

Me gusta especialmente esa idea porque conecta el orden exterior con algo mucho más humano: la sensación de recuperar agencia. Cuando todo cambia, hay cosas que no podemos controlar. Pero sí podemos decidir qué hacemos hoy, qué dejamos para mañana, qué necesitamos pedir y qué podemos soltar. No parece revolucionario, pero cuando estás en mitad del caos tampoco necesitas que alguien te descubra América. Necesitas que alguien te ayude a encontrar las llaves.

Contigo en cada cambio funciona, por tanto, mejor cuando se lee como manual de acompañamiento que como libro que pretende tener respuestas para todo. No va a ordenar tu vida por ti, ni debería. Lo que sí puede hacer es ayudarte a mirarla cuando parece que todas las piezas se han caído al suelo y recordar que no necesitas recogerlas todas de golpe. Y eso, viniendo de La Ordenatriz, tiene bastante sentido, después de todo, ordenar nunca ha consistido realmente en conseguir que todo esté perfecto sino en conseguir que las cosas vuelvan a tener un lugar. Incluso cuando ese lugar ya no es el que tenían antes.

Recomendado para...

Personas que están atravesando una etapa de cambios y necesitan herramientas concretas para recuperar algo de estructura sin añadir todavía más presión a una situación que ya resulta suficientemente complicada y para quienes disfrutan de los libros de organización y bienestar pero prefieren un enfoque práctico y realista antes que las recetas mágicas.

Si os interesa este territorio, puede complementar bien la lectura de El poder de los hábitos, de Charles Duhigg, aunque parten de lugares diferentes: Duhigg se centra en comprender cómo se construyen y modifican los hábitos, mientras que La Ordenatriz pone el foco en cómo organizarse cuando las circunstancias hacen que nuestros sistemas habituales dejen de funcionar.


Cuando todo cambia, quizá no necesites tenerlo todo bajo control: necesitas saber por dónde empezar.

El veredicto de Halford

Yo tengo un sistema de organización estupendo, duermo donde puedo, como cuando encuentro algo y huyo cuando aparece un gato. Cero estrés. Pero reconozco que los humanos complicáis bastante las cosas. Queréis tenerlo todo organizado y, cuando la vida decide moveros los muebles de sitio, os enfadáis. Este libro me parece bastante razonable porque no promete que el mundo vaya a dejar de hacer de las suyas. Propone encontrar un sitio donde poner las cosas mientras tanto. Puntuación: Cuatro quesos, y una miga de propina, porque ordenar también cansa y alguien tendrá que comérsela.

Y ahora tú...

Cuando la vida cambia y todo se descoloca, ¿eres de las que necesitan organizarlo todo para volver a sentirse bien o de las que prefieren dejar que el caos se coloque solo?

Share