Contra la actualidad

10.01.2026

Autor: Albert Lladó

Editorial: Galaxia Gutenberg

Número de páginas: 179

ISBN: 9788419738622

Valoración: ✰✰✰✰✰

Argumento

Contra la actualidad es un ensayo crítico y reflexivo que articula treinta preguntas ante la robotización del presente. En sus páginas, Albert Lladó plantea un desafío explícito: la forma en que vivimos —dominada por la prisa, la mecanización y la burocratización— nos está transformando en sujetos reactivos, casi automáticos y sin capacidad de asombro. El autor inicia su reflexión con una consigna provocadora: "Si no queremos ser tratados como robots, lo mejor es que dejemos de comportarnos como robots".

Desde este punto de partida, Lladó invita a pensar la actualidad no como un flujo de noticias superficiales ni como un calendario de acontecimientos instantáneos, sino como un presente vivible y lleno de potencialidades. La estrategia del libro no reside en ofrecer respuestas cerradas, sino en utilizar el arte de la pregunta —una práctica que alimenta la filosofía, la narrativa y el teatro— como herramienta para desentrañar el tejido de lo contemporáneo. Conforme avanza el ensayo, el lector percibe que lo que está en juego no es solo nuestra relación con los medios o con la información, sino con nuestra propia vida interior y social.

El autor sostiene que ni la tecnofobia ni el catastrofismo nos ayudarán a recuperar la capacidad de asombro o de deseo; por el contrario, advierte que debemos aprender a escuchar tanto los hechos como "los gestos y las palabras" y prestar atención también al silencio que los envuelve. Así, emerge la idea de que la realidad tiene potencia más allá del realismo, y que solo a partir de un abordaje atento, relacional y dialógico del presente —y no de la simple aceptación resignada de lo que sucede— podemos participar de aquello que realmente llamamos actualidad.

Gooseopinión

Vivimos en un tiempo saturado de información, urgencias y estímulos constantes. Esta obra nos invita a detenernos y cuestionar cómo habitamos nuestro presente.  No ofrece respuestas fáciles ni soluciones rápidas; su ambición es mucho más sutil y profunda: recuperar la pregunta como instrumento vital y filosófico frente a la robotización de la vida cotidiana.

El punto de partida de Lladó es provocador y claro: nuestra relación con el tiempo y la información nos ha vuelto parcialmente automáticos. Reaccionamos antes que pensar, acumulamos datos sin interpretarlos y dejamos que la prisa borre el asombro. La "robotización" que describe no es solo tecnológica; es mental, emocional y social. Se trata de una automatización de la experiencia vital que nos aleja de la reflexión y nos reduce a responder al mundo de manera mecánica. Lo alarmante no es solo lo que ocurre fuera de nosotros, sino lo que permitimos que ocurra dentro: la pérdida del asombro, del deseo y de la capacidad de interpretar el mundo.

Para enfrentar este riesgo, Lladó recurre a un instrumento que es a la vez filosófico y vital: la pregunta. A lo largo de treinta interrogantes cuidadosamente elaborados, el ensayo actúa como un taller de pensamiento, donde cada pregunta no busca una respuesta cerrada, sino abrir horizontes de reflexión y activar la curiosidad del lector. Esta estrategia recuerda a la tradición socrática y a la filosofía clásica, que valoraba la pregunta como motor del pensamiento, y también dialoga con enfoques contemporáneos de pensamiento complejo y fenomenología del tiempo. Preguntar se convierte, en este contexto, en un acto de resistencia frente a la inercia y la superficialidad del presente.

El ensayo aborda, de manera integrada, la relación entre tiempo, percepción y actualidad. Lladó nos recuerda que la actualidad no es solo "lo que sucede ahora" en la televisión o en las redes sociales. La verdadera actualidad tiene profundidad y potencial, y solo podemos acceder a ella si prestamos atención a los matices, al silencio y a la experiencia vivida. La aceleración de los medios y la cultura de la inmediatez amenazan esta vivencia consciente, pero el autor nos muestra que es posible recuperar un tiempo pleno mediante la atención, la reflexión y los hábitos conscientes.

Aunque Lladó no se centra exclusivamente en la tecnología, la crítica de la robotización toca inevitablemente los medios, las plataformas digitales y la lógica de la inmediatez que condiciona nuestra percepción. La saturación de información puede confundirnos y convertirnos en observadores pasivos. Lladó propone, en cambio, una ética de la atención, un modo de relacionarnos con la actualidad que privilegie la interpretación y la consciencia sobre la reacción automática. No se trata de tecnofobia, sino de un llamado a ejercer nuestra capacidad de pensamiento activo y discernimiento.

El autor también distingue entre la mecanización vacía y las rutinas que fortalecen nuestra humanidad: conversaciones profundas, rituales, contemplación o prácticas conscientes. Estas experiencias nos permiten habitar un presente rico, activo y creativo, resistiendo la homogeneización temporal que amenaza nuestra percepción. En este sentido, el ensayo es tanto crítica cultural como filosofía práctica, pues su objetivo no es solo describir problemas, sino transformar la manera en que vivimos y nos relacionamos con el tiempo y con los demás.

Desde la perspectiva intelectual, Contra la actualidad dialoga con varias tradiciones. Su reflexión sobre la temporalidad y la robotización recuerda a Byung-Chul Han, por su análisis de la aceleración y la superficialidad de la vida digital, y a Hannah Arendt, en la defensa de la acción consciente frente a la rutina burocrática. Su énfasis en la pregunta y en la experiencia del tiempo conecta también con la fenomenología, que valora la percepción y la vivencia auténtica sobre la cronología externa.

En definitiva, Contra la actualidad es un ensayo estimulante, delicado y radicalmente contemporáneo. Albert Lladó no busca provocar miedo ni dictar soluciones, sino despertar al lector a la responsabilidad de habitar el presente de manera consciente, a mantener la capacidad de asombro y a resistir la automatización de nuestras percepciones y acciones. Leído con atención, el ensayo no solo describe la condición de nuestro tiempo; nos ofrece una ética de la actualidad, donde vivir y pensar se convierten en actos inseparables, potentes y profundamente humanos.

"El presente no es solo un instante que pasa; es un espacio donde podemos actuar, pensar y sentir plenamente."