El amor puede fallar

19.01.2022


Autor: Mathew Quick

Editorial: Umbriel

Número de páginas: 382

ISBN: 9788492915903

Valoración:  ✰✰✰✰

Argumento:

Portia Kane vive como Dios sin acordarse de su madre con síndrome de Diógenes ni de sus compañeros de instituto que seguramente sean todos unos fracasados. Ella ha triunfado (o eso se cree), está casada con un productor de cine; no precisamente del tipo de cine que Portia le gustaría que rodase pero lo suficiente como para estar atiborrada de dinero y no pedir nada más a la vida.

Pero algo va a cambiar... toda su vida dará un vuelco cuando se encuentre cara a cara y con una Colt45 de por medio entre su marido, ella y la amante de este. ¿Tendrá Portia las agallas suficientes para empezar de cero en aquel pueblucho del que nadie ha oído hablar? ¿Podrá volver a reencontrarse con todo aquello de lo que salió huyendo?

Solo tiene claro una cosa: Vuelve la Portia de los años 80. Vuelve la Portia de la cazadora llena de chapas de grupos metal. Vuelve la Portia en la cual su profesor de literatura del instituto creía... Esto será su tabla de salvación... o será al contrario.

Gooseopinión:

Una novela que promete no dejarte indiferente pero que según vas avanzando por sus hojas, y si estás acostumbrado a leer autores como Marian Keyes o David Safier, empiezas a tener vagos recuerdos a libros ya leídos.

Si que es cierto que te traslada a la nostálgica etapa de instituto donde todos estábamos llenos de complejos y siempre había un profesor majete que creía en tí, el típico profesor que parecía sacado de "El Club de los Poetas Muertos", que nos invitaba a mirar más allá de nosotros mismos y dejarnos llevar por el potencial que todos tenemos dentro.

Pues más o menos eso es lo que nos viene a contar Matthew Quick (el autor de "El lado bueno de las cosas"); nos narra los altibajos y varapalos de la vida, de las decisiones (a veces dolorosas,  a veces valientes, pero siempre necesarias) a las que nos tenemos que enfrentar para llegar a ser lo que estamos destinados a ser.

La protagonista está arropada por varios personajes que, obviamente están interconectados entre sí para cerrar el círculo perfecto de quien ayuda a quien y quien se ocupa de salvar a quien y que todos tienen que ver con ella.

Con una brutal banda sonora (eso sí que lo tiene fabuloso, la música metal de los 80 es difícil de superar) y con una puesta en escena de los personajes, nos traslada a épocas pasadas de nuestra propia vida donde sentirnos reflejados, Portia se reencuentra con su viejo profesor, una de sus amigas del instituto (y su melómano hijo) y el típico compañero de instituto enamorado de ella como eterno secundario.

No es que me haya defraudado su lectura, pero sí que esperaba algo más profundo en un primer momento, algo no tan humorístico, ni tan "color de rosa" a la hora de la verdad. Es para lectura de sobremesa sin esperar mayor entretenimiento que darse una vuelta por los años ochenta y revivir los problemas de cualquier adolescente, aderezada con la moraleja final de "lucha siempre por tus sueños", "cree en tí" y conseguirás tus metas y ambiciones.