El Castillo Lolo

Autor: Kriss Clock / Ilustrado por: Elena Rey Lago
Editorial: Ediciones AlyMar
Número de páginas: 206
ISBN:: 9791399007046
Valoración: ✰✰✰✰
Argumento
El castillo Lolo es un cuento infantil ambientado en un universo imaginativo donde un castillo —Lolo— se convierte en el epicentro de aventuras, descubrimientos y aprendizajes. A través de una historia sencilla y accesible, el libro acompaña a los más pequeños en un recorrido lleno de fantasía, personajes entrañables y situaciones que invitan a reflexionar sobre valores como la amistad, la valentía y la cooperación.
El texto de Kriss Clock se apoya en las ilustraciones de Elena Rey Lago, que aportan color, dinamismo y una atmósfera visual que complementa la narración y facilita la conexión emocional con el público infantil.
Gooseopinión
Leer El castillo Lolo no es solo leer una historia, es entrar en un espacio visual y emocional pensado para la infancia. En este tipo de libros, la clave no está únicamente en la trama —que suele ser lineal y clara—, sino en la experiencia conjunta entre texto e imagen. Y ahí reside uno de los mayores aciertos del libro: la coherencia entre narración e ilustración.
Kriss Clock apuesta por una estructura sencilla, adecuada al público al que se dirige. El castillo no es solo un escenario, sino un lugar simbólico: representa el refugio, la aventura y el descubrimiento. En la literatura infantil, los espacios cumplen una función formativa; ayudan a situar emocionalmente al lector. Aquí, el castillo Lolo actúa como territorio seguro desde el que explorar pequeños retos y aprendizajes.
Desde una mirada Gooseando —sí, incluso en literatura infantil— lo interesante es observar qué tipo de imaginario propone el libro. No hay conflicto excesivamente dramático ni moralina explícita. El aprendizaje surge de la experiencia, no del sermón. Eso es importante: la literatura infantil funciona mejor cuando invita a pensar sin imponer.
Las ilustraciones de Elena Rey Lago tienen un peso decisivo. En este tipo de obras, la imagen no acompaña: construye. El color, la expresividad de los personajes y la ambientación ayudan a que el lector infantil no solo comprenda la historia, sino que la habite. Hay dinamismo visual y un tono amable que refuerza la sensación de cercanía.
Otro aspecto relevante es el ritmo. El texto no satura, deja espacio a la ilustración y permite pausas. Eso facilita la lectura compartida —adulto y niño—, que es donde estos libros realmente cobran vida. El castillo se convierte en punto de encuentro, en excusa para conversar sobre emociones básicas: miedo, curiosidad, amistad, superación.
En términos literarios, no pretende revolucionar el género, pero cumple con eficacia su propósito: ofrecer una historia accesible, visualmente atractiva y emocionalmente segura para primeros lectores. Su fuerza no está en la complejidad narrativa, sino en la claridad y la calidez.
Diría que El castillo Lolo funciona especialmente bien como libro para iniciar conversaciones y fomentar la imaginación sin estridencias. No busca impresionar al adulto con dobles lecturas sofisticadas; se centra en la experiencia infantil, y eso es coherente con su propuesta.
Un cuento infantil amable y visualmente atractivo, ideal para primeros lectores y lectura compartida. Destaca por la armonía entre texto e ilustración y por su enfoque sencillo pero emocionalmente cercano.