Intermezzo

10.01.2026

Autor: Sally Rooney

Editorial: Random House

Número de páginas: 415

ISBN: 9788439744030

Valoración: ✰✰✰✰✰

Argumento

Intermezzo continúa la exploración de Rooney sobre relaciones y emociones contemporáneas, en este caso centrándose en momentos de transición, encuentros fortuitos y pequeños conflictos emocionales

La obra sigue a personajes que se cruzan en espacios urbanos, enfrentando dudas sobre su vida profesional, afectiva y social donde mantiene su estilo reconocible: narración minimalista, diálogo interior intenso y observación precisa de la vida cotidiana, aquí lo trivial se vuelve significativo y los silencios son tan reveladores como las palabras.

Gooseopinión

Esta lectura ha sido como caminar por un espacio entre momentos, donde cada encuentro, cada silencio y cada conversación es efímero pero cargado de significado. Esta obra de Sally Rooney, más breve y fragmentaria que sus novelas anteriores, concentra su atención en la transitoriedad de las relaciones y la sensación de liminalidad en la vida contemporánea. Aquí no hay grandes tramas ni conflictos monumentales: todo sucede en los intersticios de la vida cotidiana, en los cruces fortuitos y en los pequeños desajustes emocionales que definen lo que somos y cómo nos relacionamos con los demás.

Lo que me ha atrapado de inmediato ha sido la capacidad de Rooney para hacer que lo aparentemente trivial se vuelva intenso y significativo. Un café compartido, un paseo en silencio, un gesto inadvertido: en Intermezzo, estos momentos se cargan de tensión, de deseo, de ambivalencia. Sus personajes están siempre en tránsito, física y emocionalmente, y ese movimiento constante refleja con maestría la inestabilidad y la fugacidad de la vida adulta contemporánea.

Desde la perspectiva de los personajes, Rooney continúa explorando temas recurrentes en su obra: la vulnerabilidad, el deseo, la incomunicación y el peso del pasado en la construcción de la identidad presente. Sin embargo, en Intermezzo, esta exploración se vuelve más sutil y fragmentaria. Cada personaje aparece como un instante detenido, un retrato breve pero completo de emociones, dudas y contradicciones. Es un libro que exige del lector atención a lo no dicho, a lo implícito, a la tensión que surge entre líneas, y recompensa con una experiencia de lectura muy intensa y cercana.

Narrativamente, juega con el tiempo y la perspectiva de manera más flexible que en sus novelas anteriores. La prosa es, como siempre, mínima y precisa, pero aquí los silencios y la fragmentación adquieren un protagonismo casi dramático. La lectura se convierte en un ejercicio de interpretación: debemos reconstruir la historia a partir de pequeños destellos, de los gestos y pensamientos que permanecen flotando entre los fragmentos narrativos. Es un experimento literario sutil, que demuestra la madurez de Rooney como escritora y su capacidad para transmitir lo inesperado y lo íntimo de la experiencia humana sin recurrir a artificios.

En comparación con Gente Normal o Conversaciones entre amigos, Intermezzo se siente más introspectiva y menos narrativa en el sentido tradicional. Allí había conflictos amorosos, relaciones largas y desarrollos progresivos; aquí lo importante son los estados de ánimo, la percepción y la fugacidad de los encuentros. Me ha recordado, en cierta forma, a la sensibilidad de relatos cortos de Alice Munro, donde la densidad emocional se concentra en momentos breves y aparentemente cotidianos, pero con resonancia profunda.

Personalmente, lo que más me ha impresionado ha sido como logra capturar la sensación de estar entre mundos, de no pertenecer del todo a ningún lugar ni a ninguna relación, y convertir esa sensación en literatura. Intermezzo me ha dejado con la sensación de que la vida adulta está llena de interludios, pausas y transiciones, y que estos espacios, aunque invisibles, definen nuestras emociones y relaciones tanto como los grandes acontecimientos.

En conclusión, es una obra precisa, elegante y delicadamente intensa, un estudio de la intimidad fragmentaria y la transitoriedad emocional donde se demuestra que incluso en la brevedad y el silencio puede encontrarse profundidad, y que cada gesto, cada encuentro, puede contener un mundo entero de significado. Para mí, leerlo ha sido experimentar la belleza de lo efímero y la fragilidad de la vida afectiva contemporánea, recordando que la literatura puede capturar lo invisible y hacerlo memorable.