La conjura de Lombres

12.02.2026

Autor: Edward Carey

Editorial: Blackie Books

Número de páginas: 496

ISBN:: 9791387748449

Valoración: ✰✰✰✰✰

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Argumento

La conjura de Lombres cierra la trilogía Iremonger retomando el universo oscuro y grotesco de Lombres tras los acontecimientos que sacudieron a la familia en las entregas anteriores. Clod Iremonger y Lucy Pennant continúan enfrentándose a los secretos del clan y al sistema de poder que ha sostenido durante generaciones la acumulación enfermiza de objetos —y de silencios— que define a los Iremonger.

En esta última parte, las tensiones latentes se convierten en confrontación abierta. Los objetos siguen susurrando, la ciudad respira decadencia y la estructura familiar amenaza con derrumbarse. Lo que está en juego ya no es solo la supervivencia individual, sino el desmantelamiento —o la perpetuación— de un legado construido sobre desigualdad, manipulación y miedo.

Gooseopinión

Llegar a La conjura de Lombres es llegar al momento en que la metáfora ya no puede sostenerse sin estallar. Si en las primeras entregas Edward Carey construyó el universo Iremonger como un espacio claustrofóbico, lleno de objetos que hablan y jerarquías familiares asfixiantes, aquí ese sistema entra en fase terminal. El cierre de la trilogía no busca comodidad: busca consecuencias.

La gran virtud de este tercer libro es que intensifica el conflicto sin perder la coherencia simbólica del mundo creado. Lombres sigue siendo un vertedero infinito, pero ahora su carácter alegórico es aún más evidente. La acumulación ya no es solo excentricidad familiar: es una imagen descarnada de un poder que se sostiene sobre la posesión compulsiva, sobre la idea de que todo —personas incluidas— puede convertirse en objeto.

Clod Iremonger llega a esta entrega transformado por lo vivido. Ya no es solo el niño que escucha a los objetos; es alguien que comprende que esas voces representan historias reprimidas, memorias enterradas y verdades que incomodan. Lucy, por su parte, encarna la resistencia activa: su mirada externa sigue siendo fundamental para cuestionar la lógica interna del clan. En esta tercera parte, ambos personajes alcanzan una madurez narrativa que les permite enfrentarse de forma más consciente al sistema que los rodea.

Lo más interesante de este cierre es cómo Carey convierte la fantasía gótica en una reflexión sobre el colapso de las estructuras heredadas. La conjura de Lombres no trata solo de una conspiración interna; trata del momento en que una tradición tóxica empieza a desmoronarse. Hay algo profundamente político en esa idea: desmontar el poder no desde fuera, sino desde sus propias grietas.

El tono se vuelve más tenso, incluso más sombrío. Si en los libros anteriores había un equilibrio entre lo grotesco y lo irónico, aquí la atmósfera adquiere un peso mayor. La sensación de asfixia se traduce en urgencia narrativa. Carey no suaviza el desenlace: explora el coste emocional y simbólico de romper con lo heredado. Y eso implica pérdidas, sacrificios y decisiones irreversibles.

La estética sigue siendo uno de los grandes logros de la trilogía. El universo visual de Lombres —sus pasillos cargados de polvo, sus montañas de objetos, su arquitectura casi orgánica— alcanza aquí su culminación. Pero más allá del diseño, lo que permanece es la idea de que cada objeto guarda memoria. Y cuando las memorias salen a la luz, el sistema entero tiembla.

Como cierre, La conjura de Lombres resulta coherente y ambicioso. No opta por una resolución complaciente ni por un simple enfrentamiento final, sino por una reflexión sobre lo que significa reconstruir tras el derrumbe. La pregunta que queda flotando no es solo qué ocurre con los Iremonger, sino qué hacemos con aquello que heredamos cuando descubrimos que está contaminado.

Esta tercera parte consolida la trilogía como una fábula oscura sobre poder, herencia y resistencia. Es un final que no diluye la rareza del universo, sino que la lleva hasta sus últimas consecuencias.

Un cierre intenso y simbólicamente potente para una trilogía gótica y profundamente alegórica. Recomendable para quienes han seguido la saga y para lectores que disfrutan de fantasía oscura con trasfondo social y emocional.