Locos por la Costa Brava
Argumento
En Locos por la Costa Brava, Francesc Ribes propone una historia alternativa de uno de los paisajes más emblemáticos del Mediterráneo español. En lugar de construir una guía geográfica o una cronología convencional, el autor recorre el siglo XX a través de las vidas de las personas que quedaron fascinadas por este rincón del Ampurdán y terminaron convirtiéndolo en parte inseparable de su propia biografía.
Artistas, aristócratas, científicos, escritores, empresarios, exiliados, espías, cineastas y personajes anónimos desfilan por estas páginas mostrando una Costa Brava muy distinta de la asociada al turismo de masas. Desde la creación de jardines como Marimurtra o Cap Roig hasta la llegada de Hollywood, pasando por los efectos de la Guerra Civil, la Revolución rusa o la Guerra Fría, Ribes reconstruye un mosaico de historias personales que revelan cómo este territorio fue transformándose al mismo tiempo que transformaba a quienes lo descubrieron.
Apoyado en una amplia documentación, fotografías, prensa de época y testimonios biográficos, el autor ofrece un recorrido donde paisaje e historia humana se funden constantemente, convirtiendo la Costa Brava en un auténtico personaje colectivo.
Gooseopinión
Hay libros sobre lugares, guías turísticas, planos y mapas y después hay libros que consiguen explicar por qué un lugar termina formando parte de la vida de quienes lo pisan. Locos por la Costa Brava pertenece claramente a esta segunda categoría.
Francesc Ribes no escribe una guía ni un ensayo histórico al uso. Lo que construye es una especie de biografía coral donde el verdadero protagonista no es una persona concreta, sino un territorio capaz de atraer a individuos extraordinariamente distintos entre sí, desmontando la imagen simplificada de la Costa Brava como mero destino turístico. Antes de convertirse en escenario de veraneos multitudinarios, fue refugio de artistas, espacio de experimentación, escondite para personajes singulares y escenario donde confluyeron algunas de las grandes convulsiones políticas y culturales del siglo XX cambiando por completo nuestra manera de mirar el paisaje.
Ribes demuestra que detrás de muchos rincones aparentemente idílicos se esconden historias de exilio, espionaje, creación artística o compromiso ético. La Costa Brava deja de ser únicamente una sucesión de calas espectaculares para convertirse en un territorio atravesado por la historia europea, con una estructura basada en personajes. En lugar de seguir un desarrollo cronológico rígido, el autor salta de una biografía a otra construyendo una galería humana extraordinariamente variada. Karl Faust, los Russell Page, Nancy Johnstone, aristócratas arruinados, escritores, botánicos, empresarios o figuras vinculadas al cine aparecen retratados con suficiente profundidad como para despertar la curiosidad sin romper el ritmo narrativo.
Especialmente emocionante resulta la historia de Nancy Johnstone y su implicación en la evacuación de niños durante la Guerra Civil española. Episodios como este recuerdan que la historia de un lugar no se mide únicamente por sus monumentos o sus paisajes, sino también por las decisiones morales de quienes lo habitaron, reivindicando, en todo momento, de esta manera el papel de determinados extranjeros en la construcción cultural de la Costa Brava contemporánea. Lejos de presentar la llegada de visitantes internacionales como un fenómeno exclusivamente turístico, Ribes muestra cómo muchos de ellos contribuyeron activamente a preservar jardines, impulsar proyectos culturales o dejar una huella permanente en la identidad del territorio.
Narrativamente, el libro mantiene un equilibrio muy logrado entre divulgación y amenidad. La documentación nunca pesa sobre el relato y las numerosas referencias históricas se integran de forma natural dentro de una escritura que busca constantemente contar historias antes que acumular datos. Merece destacarse la presencia constante del paisaje. Aunque el foco recaiga sobre las personas, la Costa Brava permanece siempre como telón de fondo vivo, casi como una fuerza magnética capaz de alterar el rumbo de quienes llegan a ella. Esa interacción entre geografía y biografía constituye probablemente la idea más sugerente del ensayo.
Quizá algunos lectores esperen una historia más sistemática del territorio o un análisis urbanístico de su transformación. Sin embargo, Ribes opta deliberadamente por otro camino, el de reconstruir el espíritu del lugar a través de quienes quedaron fascinados por él. Y esa decisión dota al libro de una personalidad muy marcada y consigue que se salga de lo llamado "libro de viajes".
Locos por la Costa Brava es una obra tan entretenida como reveladora que demuestra que los paisajes también tienen memoria y que, muchas veces, la mejor forma de contar la historia de un territorio consiste en seguir el rastro de las personas que nunca consiguieron olvidarlo, porque algunos lugares no cambian nuestra vida por lo que vemos en ellos, sino que la cambian por aquello en lo que nos convierten mientras permanecemos allí.
Recomendado para...
Lectores que han disfrutado de Viaje en autobús de Josep Pla, de los libros de Xavier Moret sobre viajes y territorio o de ensayos que mezclan historia local, biografía y crónica cultural. Resultará especialmente atractivo para quienes aman la Costa Brava y desean descubrir el entramado humano, artístico e histórico que se esconde detrás de sus paisajes más conocidos.
Una lectura deliciosa que invita a recorrer el litoral catalán con una mirada mucho más curiosa y consciente de las historias que aún permanecen ocultas entre sus calas y senderos.
Y ahora tú...
¿Qué convierte realmente a un lugar en inolvidable, su paisaje o las vidas que un día quedaron irremediablemente unidas a él?
