Los diarios de Emma M. Lion Vol.2
Argumento
Emma M. Lyon querÃa una vida tranquila, y a estas alturas ya deberÃamos saber que eso, viviendo en Lapis Lazuli House y teniendo como familia a Archibald y a la intimidante tÃa Eugenia, es poco más que una fantasÃa.
En este segundo volumen de sus diarios, Emma continúa intentando estudiar, observar el mundo que la rodea y mantener cierta distancia de los peculiares habitantes de San CrispÃan's. Pero esta vez algo cambia, aparece la intriga.
Un ruido, una silla que araña la madera, unos tablones sueltos junto al escritorio y, de pronto, un papel doblado que se cuela por una rendija. Emma no suele encontrarse con misterios. Hasta que uno decide encontrarse con ella. Y, naturalmente, una mujer con semejante curiosidad y semejante capacidad para meterse donde quizá no deberÃa no va a dejar pasar la oportunidad de averiguar qué demonios está ocurriendo.
Gooseopinión
Si en el primer volumen conocÃamos a Emma M. Lyon y descubrÃamos que aquello de llevar una existencia tranquila no iba a resultar precisamente sencillo, en este segundo diario Beth Brower empieza a jugar con algo más que la vida cotidiana de su protagonista.
Porque ahora ha aparecido un papel. Un papel misterioso, en manos de Emma, es básicamente una invitación formal al desastre, pero lo interesante es que la autora no abandona aquello que hizo funcionar la primera entrega. Emma sigue siendo Emma, observadora, irónica, inteligente, bastante poco dispuesta a aceptar las cosas simplemente porque alguien haya decidido que "asà son las cosas" y, sobre todo, incapaz de ignorar algo que despierta su curiosidad, aunque esta vez el tono se mueve ligeramente.
La vida en San Crispian's continúa teniendo ese componente de comedia de costumbres, con personajes excéntricos y situaciones que parecen empeñadas en complicarle la existencia a Emma, apareciendo en esta ocasión una capa adicional de misterio que cambia la forma en la que miramos todo lo que ocurre alrededor de ella, funcionando precisamente porque la intriga no cae de golpe sobre una historia que hasta ese momento no tenÃa nada que ver con ella. Surge del propio universo de Emma, de su casa, de sus vecinos, de aquello que observa y de los pequeños detalles que hasta entonces podÃan parecer simplemente parte del decorado.
Un tablón suelto. Un ruido. Una conversación. Un papel... Algo que parecÃa cotidiano deja de serlo.
Ese mecanismo encaja estupendisimamente con el formato de diario. Emma no dispone de la perspectiva omnisciente del narrador que sabe lo que ocurre detrás de cada puerta; nosotros sabemos lo que ella sabe. Y cuando ella descubre algo, lo descubrimos con ella. y aunque parezca una cuestión formal menor, cambia mucho la experiencia de su lectura. El diario convierte la información en algo Ãntimo y fragmentario, nosotros conocemos los acontecimientos desde la perspectiva de una mujer que está intentando comprenderlos mientras suceden. No hay un narrador que venga a colocarnos las piezas correctamente sobre la mesa. Tenemos que hacer lo mismo que Emma. Mirar. Sospechar. Interpretar. Y con toda probabilidad equivocarnos.
La protagonista continúa siendo lo mejor de la novela. Emma tiene una voz suficientemente definida como para que leer sus diarios no se sienta como asistir a una historia contada desde fuera, sino lo más parecido a entrar directamente en su cabeza. Su ironÃa sigue siendo uno de los grandes motores del relato y su manera de observar a quienes la rodean consigue que incluso las situaciones aparentemente más pequeñas tengan personalidad.
Pero algo en esta segunda entrega me resulta muchÃsimo más interesante, Emma empieza a resultar menos espectadora y más participante. En el primer volumen buena parte de su encanto estaba en observar ese extraño ecosistema en el que habÃa vuelto a instalarse. Ahora la curiosidad la empuja un poco más lejos. El misterio requiere que mire de otra manera, que conecte detalles y que se implique en aquello que está ocurriendo, consiguiendo que el personaje avance sin necesidad de convertirla en otra persona. Sigue siendo la misma Emma. Simplemente, ahora tiene algo que investigar.
La novela continúa conservando ese tono ligero que evita que la trama de misterio termine convirtiendo la historia en un thriller de época. No estamos ante una investigación oscura y solemne en la que cada página anuncia una tragedia inminente. Seguimos viviendo en el particular universo de Emma, donde incluso una situación intrigante tiene que convivir con familiares peculiares, vecinos singulares y las pequeñas absurdidades de la vida cotidiana, cuya mezcla es precisamente la que le da personalidad. Los diarios de Emma M. Lion no necesita decidir entre ser una novela de época, una comedia de costumbres o una historia de intriga. Puede ser las tres cosas a la vez, siempre que mantenga a Emma en el centro, y lo que más se agradece es que ya conocemos el escenario. San CrispÃan's deja de ser un lugar que tenemos que aprender a reconocer y empieza a sentirse como ese barrio literario al que regresamos porque sabemos quién vive allà y, lo más importante todavÃa, sabemos que probablemente nadie va a comportarse con demasiada normalidad, permitiendo que la historia avance sin tener que presentarnos continuamente el mundo desde cero.
Este segundo volumen funciona como continuación, pero no como simple repetición. Mantiene la personalidad de la primera entrega y añade una pequeña puerta hacia la intriga. Una puerta que, teniendo en cuenta quién es Emma, probablemente habrÃa sido mucho más prudente dejar cerrada.
Por supuesto, Emma no parece especialmente interesada en la prudencia. Y nosotros tampoco.
Recomendado para...
Lectores que disfrutaron del primer volumen y quieren seguir acompañando a Emma, pero también para quienes disfrutan de las novelas de época que mezclan humor, personajes peculiares y pequeñas dosis de misterio.
Si te gustan las historias construidas alrededor de una protagonista con una voz muy marcada, los diarios ficticios y esas tramas en las que un detalle aparentemente insignificante termina despertando tu curiosidad, este segundo volumen añade precisamente ese ingrediente que faltaba al anterior, un poquito de intriga.
Eso sÃ, recomiendo leer primero el volumen 1. Aquà el placer está precisamente en volver a un mundo que ya conoces y descubrir que, detrás de lo cotidiano, quizá habÃa algunas cosas que no habÃamos visto.
No es habitual que una se tope con momentos de intriga. Sin embargo, ahà estaba.
Emma todavÃa no sabe dónde se está metiendo.
Nosotros sà sabemos que va a meterse.
El veredicto de Halford
Halford ha recibido un papel misterioso. Lo ha olido, lo ha mordisqueado, ha decidido que contiene información confidencial, y después ha intentado averiguar si puede venderla al mejor postor.
Emma, por supuesto, quiere resolver el misterio; Halford quiere sacar beneficio económico. Cada uno tiene sus prioridades.
Y ahora tú...
Hay algo especialmente divertido en volver a una historia cuando ya conoces a sus personajes y descubrir que la casa que creÃas conocer todavÃa tiene alguna puerta escondida.
Eso es lo que hace este segundo volumen: conserva el humor, la ironÃa y la personalidad de Emma, pero introduce una pequeña grieta en su rutina.
Y por esa grieta entra la intriga.
Ahora solo queda que descubras qué habÃa al otro lado. ¿me lo cuentas?
