Madrigueras. Una antología de imaginación

01.05.2026

Autor: Varios autores

Editorial: Entretierras Editorial

Número de páginas: 208

ISBN: 

Categoría: 🏚️ Antología fantástica · Imaginación, extrañeza y voces venezolanas

Valoración: ✰✰✰✰✰

Argumento

Madrigueras reúne doce relatos de autores venezolanos contemporáneos que se mueven en los territorios de la imaginación, lo extraño, lo fantástico y lo inquietante. Desde su propio prólogo, la antología se presenta como una defensa de una imaginación no domesticada, capaz de abrir grietas en la realidad estática y de devolverle al lector el asombro, el misterio y la perturbación. La propuesta no parece buscar una unidad temática rígida, sino más bien un diálogo entre sensibilidades, poéticas y registros distintos que comparten una misma voluntad: explorar aquello que se sitúa en los márgenes de lo racional o de lo cotidiano.

Los cuentos incluidos atraviesan pueblos malditos, plagas fantasmales, criaturas metamórficas, brujas, épicas de resonancia fantástica, cofradías secretas, posesiones, renacimientos y conversaciones con lo otro. Desde Cocuyo de Annya Rivas hasta Fénix de M. M. J. Miguel, el volumen construye un recorrido por distintas maneras de imaginar, con el extra de una identidad editorial muy marcada: la de una casa que parece querer situar esta primera publicación como manifiesto de intenciones, como apertura de un territorio creativo propio.

Más que una simple colección de cuentos dispersos, Madrigueras funciona como una muestra de tradición imaginativa contemporánea, con el deseo de reivindicar un tipo de literatura que no se pliega a los lenguajes domesticados ni a las fórmulas previsibles.

Gooseopinión

Leer Madrigueras es entrar en una antología que, desde el título, ya sugiere muy bien lo que ofrece: un descenso a espacios hondos, oscuros, fértiles y extraños, lugares donde algo se esconde, algo se gesta o algo nos observa. Y eso me parece una de sus primeras virtudes: no vende una unidad falsa, pero sí transmite una atmósfera muy clara. El prólogo deja ver además una intención editorial muy consciente: esta no es una recopilación casual, sino una declaración de principios sobre qué imaginación interesa defender y desde qué lugar se quiere contar.

Lo más interesante del libro es que apuesta por la imaginación como forma de resistencia cultural. No como evasión fácil ni como escapismo vacío, sino como herramienta para poner en crisis la realidad dada, para abrir lenguajes alternativos y para devolverle a la literatura una potencia de extrañamiento que a veces se pierde entre modas demasiado domesticadas. Esa idea, tal como aparece formulada en las primeras páginas, le da a la antología una personalidad fuerte. No se trata solo de reunir cuentos fantásticos o extraños, sino de situarlos dentro de una tradición imaginativa con ambición y con conciencia de sí misma.

También me parece especialmente valioso que el volumen apueste por una pluralidad de voces. En las antologías, ese es siempre uno de los grandes retos: que la variedad no se convierta en dispersión. Aquí, lo que sostiene el libro no es una homogeneidad estilística, sino una afinidad de inquietudes. Hay pueblos malditos, metamorfosis, presencias oscuras, reverberaciones míticas, tecnología o corporalidad inquietante, pero lo importante no es tanto el motivo fantástico como la sensación de que todos estos textos participan de una misma voluntad de desplazar la percepción y forzar la realidad hacia otra cosa.

Cocuyo, el primer cuento de Annya Rivas, funciona muy bien como apertura porque instala con fuerza un tipo de imaginario donde lo local, lo misterioso y lo siniestro se entrelazan de forma muy eficaz. Tiene algo de leyenda rural, de horror orgánico y de memoria rota, y deja claro desde el principio que la antología no se va a mover en una fantasía aséptica o demasiado internacionalizada, sino en un territorio con textura, con clima y con imaginarios propios. Ese arranque ayuda mucho a fijar tono y expectativa.

Otra de las cosas que me parecen más sugerentes en Madrigueras es su intención de pensar lo contemporáneo desde lo fantástico, no como simple ornamento genérico, sino como vía para hablar del miedo, del cuerpo, de la violencia, de la fe, del rencor, de la pérdida o de la descomposición social. Cuando una antología de imaginación funciona de verdad, no lo hace solo porque incluya criaturas, maldiciones o prodigios, sino porque esos elementos logran tocar nervios muy reales. Y aquí existe una conciencia clara de ese potencial.

Desde una lectura crítica, el riesgo de cualquier antología está en la irregularidad, y eso forma parte casi inevitable del formato. No todos los cuentos impactan igual, no todas las voces pesan del mismo modo, no todos los imaginarios resuenan con la misma intensidad. Pero precisamente por eso el valor de una recopilación como esta no reside solo en la perfección del conjunto, sino en su capacidad para abrir un mapa de lecturas, para mostrar un estado de cosas, una sensibilidad compartida o una escena en formación. En ese sentido, Madrigueras parece especialmente interesante como gesto editorial y como muestra de un deseo de construir espacio para lo fantástico contemporáneo desde Venezuela.

Hay algo que me gusta mucho del prólogo y que creo que define bien el espíritu del libro: la defensa de una imaginación no domesticada por los grandes poderes ni por los lenguajes más cómodos. Eso hace que la antología no suene únicamente a ejercicio de género, sino a búsqueda estética y casi política. Porque imaginar de otra manera también es una forma de discutir la realidad, de rechazar sus estrecheces y de inventar otras reglas de percepción.

En conjunto, Madrigueras es una antología con identidad, con hambre de mundo y con deseo de construir una tradición imaginativa propia. No solo reúne cuentos; también propone una forma de leer lo fantástico como territorio vivo, contemporáneo y necesario.

Recomendado para...

Lectores que disfrutan de antologías de cuento fantástico, de imaginarios extraños con raíz local y de voces contemporáneas que exploran lo siniestro, lo mítico y lo inquietante sin perder densidad literaria.


Una antología con muy buena personalidad editorial que reivindica la imaginación como territorio de riesgo, rareza y resistencia frente a las formas más domesticadas de contar.

Y ahora tú...

¿Qué buscamos realmente en la literatura de imaginación: escapar de la realidad… o descubrir, a través de lo extraño, aquello que la realidad no sabe decirnos de otro modo?

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