Temporada de turistas.

14.02.2026

Autor: Brynne Weaver

Editorial: Contraluz

Número de páginas: 433

ISBN:: 9791387810313

Valoración: ✰✰✰✰

Nota: esta reseña incluye enlaces de afiliado. 

Argumento

Temporada de turistas inaugura la trilogía Masacre, ambientada en un pequeño y aparentemente anodino pueblo que vive —literalmente— del turismo. Pero Masacre no es un destino cualquiera: bajo su fachada pintoresca se esconde una dinámica inquietante donde los visitantes no siempre regresan a casa.

La novela combina romance oscuro, thriller y humor macabro para contar la historia de dos personajes que se mueven en ese ecosistema peligroso, donde la atracción y la violencia conviven con una naturalidad perturbadora. Entre rivalidades, secretos locales y una química explosiva, la "temporada alta" no solo trae turistas: trae oportunidades, amenazas y un vínculo que podría ser tan letal como irresistible.

Gooseopinión

Leer Temporada de turistas es aceptar que Masacre no es solo un lugar, sino una declaración de intenciones. Brynne Weaver construye un pueblo que funciona como escenario cerrado —casi teatral— donde todo el mundo sabe más de lo que aparenta y donde la moral se dobla con sorprendente facilidad. No estamos ante un thriller convencional ni ante un romance tradicional: estamos ante una mezcla consciente de ambos, con un tono que oscila entre lo siniestro y lo irónicamente encantador.

Lo primero que destaca es el uso del espacio. Masacre no es un decorado neutro; es un personaje colectivo. El pueblo vive del turismo, pero también de lo que ese turismo permite. Hay una crítica soterrada al consumo rápido —personas incluidas— y a la fachada idílica de ciertos lugares pequeños que esconden dinámicas mucho más oscuras. El pueblo funciona como metáfora: lo pintoresco puede ser profundamente perverso si se mira de cerca.

En cuanto a la relación central, Weaver vuelve a demostrar que le interesa explorar vínculos poco convencionales. Aquí el romance no nace de la redención mutua, sino de la complicidad en la oscuridad. La química entre los protagonistas es intensa, afilada, casi competitiva. Hay tensión constante, diálogos con doble filo y una atracción que no se disfraza de pureza. El amor, si aparece, lo hace sin pedir absolución moral.

Uno de los elementos más característicos de la autora es el humor negro. La violencia no se presenta con solemnidad dramática, sino con una estilización que roza lo irreverente. Esto crea un efecto particular: el lector se mueve entre la fascinación y la incomodidad. Es un equilibrio delicado, pero Weaver lo maneja con conciencia del tono. Sabe que su propuesta no es para todos y no intenta suavizarla.

Narrativamente, el ritmo es ágil y cinematográfico. Hay acción, pero también espacio para construir la tensión romántica. La autora domina bien el "juego del poder" entre los protagonistas: quién controla la situación, quién cede, quién arriesga más emocionalmente. Esa danza de voluntades es, en realidad, el corazón del libro.

Diría que Temporada de turistas no busca justificar a sus personajes ni ofrecer moralejas. Su apuesta es clara: explorar qué ocurre cuando el deseo, el peligro y la identidad se entrelazan en un entorno donde las reglas están hechas para romperse. El atractivo del libro no está en la sorpresa del crimen, sino en la electricidad de la relación y en la atmósfera asfixiante del pueblo.

Como primera parte de trilogía, cumple bien su función: establece el universo, define el tono y deja abiertas tensiones que prometen escalar en las siguientes entregas. No cierra del todo —y no debería—, pero sí deja claro que Masacre tiene más secretos por revelar 

Un inicio potente para una trilogía de romance oscuro con ambientación inquietante y humor negro bien dosificado. Ideal para lectores que disfrutan de dinámicas intensas, pueblos aparentemente idílicos con secretos y relaciones que no piden permiso para ser incómodas.