Un hotel en la Costa Brava

06.08.2026

Autor: Nancy Johnstone

Editorial: Tusquets

Número de páginas: 413

ISBN: 9788490662199

Categoría: 📖 Memorias, Guerra Civil y Costa Brava · el paraíso que la historia interrumpió

Valoración: ✰✰✰✰✰

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Argumento

En Un hotel en la Costa Brava, Nancy Johnstone narra en primera persona la extraordinaria aventura que emprendió junto a su marido cuando ambos decidieron abandonar la comodidad de la vida londinense para instalarse en Tossa de Mar y abrir un pequeño hotel en la todavía desconocida Costa Brava de los años treinta.

Lo que comienza como el relato de una búsqueda de libertad y de una vida sencilla en un rincón privilegiado del Mediterráneo se transforma poco a poco en el testimonio directo de una época convulsa. A medida que el ambiente político se deteriora y estalla la Guerra Civil española, el hotel deja de recibir únicamente turistas británicos y empieza a convertirse en lugar de paso para periodistas, intelectuales, artistas y corresponsales vinculados a la causa republicana.

Desde ese escenario privilegiado, Johnstone describe la transformación radical de una comunidad que pasa de la tranquilidad costera al miedo, la incertidumbre y el compromiso humanitario. El libro recoge también su implicación en la ayuda a refugiados y niños que huyen del conflicto, ofreciendo una mirada profundamente humana sobre uno de los episodios más dramáticos de la historia contemporánea española.

Más que unas memorias personales, la obra constituye un valioso documento sobre la vida cotidiana en los últimos años de la República y durante la Guerra Civil.

Gooseopinión

Hay libros que cuentan la Historia con mayúsculas y otros que consiguen algo todavía más difícil cómo es explicar la forma en que esa Historia irrumpe de pronto en la cocina de una casa, en el comedor de un hotel o en la rutina de personas que nunca imaginaron convertirse en testigos privilegiados de un acontecimiento decisivo. Un hotel en la Costa Brava pertenece a esta segunda categoría.

Nancy Johnstone escribe con una naturalidad desarmante. No pretende elaborar un gran ensayo político ni ofrecer una interpretación académica de la Guerra Civil. Lo que hace es narrar la experiencia de una mujer que llegó a Cataluña buscando una vida distinta y terminó asistiendo, casi sin proponérselo, al derrumbe de todo aquello que había construido, logrando, precisamente, esa ausencia de artificio. La autora no necesita dramatizar los acontecimientos porque la realidad que describe posee una fuerza suficiente por sí misma. La evolución de Tossa de Mar desde un pequeño enclave mediterráneo frecuentado por viajeros y artistas hasta convertirse en un espacio marcado por el conflicto transmite con enorme claridad la velocidad con la que la historia puede alterar una existencia aparentemente estable.

Resulta fascinante el retrato de aquella Costa Brava anterior al turismo masivo. Johnstone captura un paisaje humano y cultural prácticamente desaparecido, donde convivían pescadores, intelectuales extranjeros, pintores, escritores y viajeros atraídos por un territorio todavía ajeno a la explotación turística que llegaría décadas después. Te da la sensación de asistir al último momento de inocencia antes de una transformación irreversible, aunque el verdadero corazón del libro aparece cuando estalla la guerra. La autora describe con enorme sensibilidad cómo las preocupaciones cotidianas dejan paso poco a poco a cuestiones mucho más urgentes: el miedo, la supervivencia, la solidaridad y la necesidad de actuar frente al sufrimiento ajeno. Su implicación en la ayuda a los refugiados, especialmente a los niños obligados a abandonar su hogar, aporta una dimensión ética que convierte estas memorias en mucho más que un simple relato autobiográfico, donde la manera en que Johnstone observa España desde una posición híbrida te deja huella. Es extranjera, pero termina profundamente vinculada al país; contempla los acontecimientos con cierta distancia inicial, aunque esa distancia desaparece conforme la violencia afecta directamente a las personas que conoce y aprecia. Esa doble perspectiva enriquece enormemente el testimonio.

El libro posee una fluidez extraordinaria. La escritura es clara, elegante y muy visual, permitiendo reconstruir tanto los paisajes mediterráneos como las tensiones políticas que van impregnando lentamente la vida diaria. No hay voluntad de protagonismo heroico, sino una honestidad que convierte la lectura en una experiencia especialmente cercana, con un valor totalmente documental. Más allá de la experiencia personal de la autora, el texto conserva escenas, conversaciones y detalles cotidianos que ayudan a comprender cómo vivieron muchas personas la transición entre la normalidad y la guerra. Es un tipo de memoria que difícilmente puede encontrarse en los grandes relatos oficiales.

En conjunto, Un hotel en la Costa Brava es una obra magnífica donde el diario personal, las memorias y la crónica histórica se funden con enorme naturalidad. Un libro que rescata no solo un episodio fundamental del siglo XX español, sino también la figura de una mujer cuya mirada combina curiosidad, inteligencia y un profundo compromiso humano. Y quizá esa sea su mayor enseñanza, que incluso quienes llegan a un lugar buscando únicamente una vida tranquila pueden terminar descubriendo que la verdadera historia siempre acaba llamando a la puerta.

Recomendado para...

Lectores que han disfrutado de Homenaje a Cataluña de George Orwell, Locos por la Costa Brava de Francesc Ribes o de memorias que entrelazan experiencia personal e historia contemporánea. También resultará especialmente recomendable para quienes desean conocer la Costa Brava anterior al turismo de masas y comprender cómo la Guerra Civil transformó profundamente la vida cotidiana de quienes la habitaron.


Una obra delicada y profundamente conmovedora que demuestra que, a veces, los mejores testigos de la historia son quienes nunca imaginaron que iban a formar parte de ella.

Y ahora tú...

Cuando un lugar que parecía destinado únicamente a la belleza queda atravesado por la guerra, ¿qué permanece más tiempo en la memoria: el paisaje que fue o las personas que intentaron protegerlo?


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