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Cinco chicos y eso

12.11.2018 18:56

 

    Un día caluroso de verano, cinco niños cavan un hoyo y descubren una extraña criatura a la que llaman “eso”. Dice ser un hada de la arena (o algo parecido, ya que la descripción que hacen de “eso” – así la denominan -  es “algo marrón, gordo y peludo; tenía los ojos alargados y la pupila como las serpientes, podía moverlos de dentro hacia afuera y viceversa; las orejas eran de murciélago, el cuerpo como el de una araña, peludo, y las manos y pies como los de un  mono”) que les concederá, durante 11 capítulos (que corresponden a once días en la vida de los cinco chiquillos) los deseos que estos pidan.

    Como todo libro de aventuras, estos deseos traerán consecuencias, a veces no buenas para los protagonistas.

    Se trata de una lectura totalmente atemporal, puesto que las travesuras de los niños, por suerte, siempre van a estar presente en cualquier familia con más de un miembro menor de edad que pase una temporada fuera de su ámbito natural.

    Con “Cinco chicos y eso” se inicia la trilogía del Pasmmead, con la cual El Paseo sigue apostando por la escritora británica, tras la buena acogida que tuvo el año pasado la publicación de «El castillo encantado» (1907), una de las obras principales de Edith Nesbit.

    Las ilustraciones corren a cargo de Harold Robert Millar, conocido ilustrador de libros infantiles y juveniles de literatura fantástica. De él son algunas de las ilustraciones de los libros de R.L. Stevenson, Rudyard Kipling, George Elliot, entre otros. Edith Nesbit lo consideraba el más talentoso y cercano de sus ilustradores.

    La trama del libro ha sido llevada en varias ocasiones a la gran pantalla.

 

GOOSEOPINIÓN

    Hay editoriales que cuidan con mimo los libros que publican, y El Paseo Editorial es una de ellas, raro son los libros que no me gustan de ellos (mal para mi habilidad lectora, que no tendría vida para leer todos aquellos que editan), y éste, después de “El castillo encantado” no iba a ser menos.

    Edith Nesbit es de esas autoras desconocidas para el público español, y hay que agradecer, una vez más que El Paseo le haya dado, al fin, visibilidad para los lectores. Una mujer con una vida excéntrica para los tiempos que le tocó vivir (1858 – 1924) en plena época victoriana, si bien destacó como una gran activista política, nunca aprobó el sufragio femenino. Escribió terror, romance, poesía, propaganda socialista, obras de teatro y reseñas, y a lo largo de  1894 y 1924, sesenta libros escritos para (o sobre niños).

    Se la considera la fuente literaria principal del género “fantasy” siendo influencia directa para P.L. Travers (Mary Poppins) J. R. R. Tolkien (El hobbit y El señor de los anillos), C. S. Lewis (Crónicas de Narnia), Michael Ende (La historia interminable), Roald Dahl (Matilda, Las Brujas, Charlie y la fábrica de chocolate), y de J. K. Rowling (Harry Potter)

    Empezar a leer “Cinco chicos y eso” con la dedicatoria que le hace al quinto de sus hijos (que para la fecha de la publicación del libro contaba con 3 años) es todo un deleite para los ojos (o los oídos, si como es mi caso, has hecho la lectura en voz alta para los chiquillos de la casa).

     He de advertir en este punto que tengo debilidad por la literatura británica, así que, es posible que la opinión que pueda dar al respecto esté bastante edulcorada, pero ha sido un placer que he intentado alargar en el tiempo, leyendo despacito, porque realmente me daba inmensa pena dejar las aventuras del corderito, Cyril (ardillita) , Anthea (pantera) , Jane (gatita) y Robert.

    El ritmo de lectura es trepidante, debido a una exquisita traducción por parte de Nuria Reina Bachot, que hace que haya estado divagando todo el tiempo de lectura en la entonación que sale mientras leo “las aventuras de Pippi Langstrung” (las risas y el disfrute también van a la par), no es de extrañar que la autora de las aventuras de Harry Potter haya afirmado en más de una ocasión que Edith Nesbit es una de sus escritoras de cabecera y con la que se identifica 

    Su lectura hace que las travesuras y aventuras que corren estos cinco hermanos, secundados por Martha (el ama de llaves y cuidadora de corderito, el menor de los hermanos) y varios habitantes de los pueblos colindantes (la acción transcurre en una casa de campo a la cual acuden los muchachos para pasar el verano después de haber permanecido dos años en Londres) hagan que te eches las manos a la cabeza en más de una ocasión, pero vamos a ver, ¿Quién no ha soñado alguna vez con que todos sus deseos – incluso los más absurdos – se pudieran hacer realidad?

    No es un libro de moralejas, puesto que incita al lector a que sea él mismo quien saque sus propias conclusiones, en más de una ocasión la autora directamente le hace partícipe de la trama (con preguntas lanzadas al aire) y eso me parece de lo más acertado, porque además de dinamizar la lectura hace que te pares a pensar, que realmente no es para tanto lo acontecido, o que a lo mejor, tú en su lugar hubieras actuado de la  misma manera incluso sabiendo las consecuencias finales.

    Es curioso como alguna parte de la narración ha servido para inspirar películas de corte fantástico, como puede ser “Dentro del Laberinto” y esto no ha hecho más que volver a sacar otra sonrisa en mi rostro y decir en voz alta mientras leía (saltándome totalmente la trama posterior y observando como mi pequeño auditorio me mirase con los ojos en blanco, cerciorándose, una vez más, que algo falla en mi cabeza) “Rey de los Goblings, Rey de los Goblings, donde quiera que estés, llévese a esta criatura lejos de mí!”

    Un libro ideal para leer y regalar a los chiquillos; para disfrutar leyéndolo del tirón en voz alta, de corrido, despacio…, pero sobre todo, para tener más y más ganas de continuar con la saga, porque las aventuras de estos 5, prometen.

VALORACIÓN: 10/10

 

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