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El peluquero de los Beatles

17.10.2018 10:38

    Leslie Cavendish era un joven aprendiz de peluquero que trabajaba en los salones londinenses de Vidal Sassoon en la década de los sesenta.

    Una mañana en la que su maestro estaba ocupado, tuvo que tomar su puesto y le cortó el cabello a la actriz Jane Asher que por entonces era la novia de Paul McCartney.

     Jane le preguntó si era posible que fuera a su casa a cortarle el pelo a su novio, así, de casualidad la vida de Leslie cambió por completo.

     Al poco no solo le cortaba el cabello a los cuatro integrantes del grupo, sino también a otros músicos invitados y empleados de Apple records. Participó en proyectos como el “Magical Mistery Tour” que nos relata cómo se vivió desde dentro así como anécdotas que nunca antes han salido a la luz de los fab four.

    Un libro que mezcla su propia historia durante los locos sesenta y setenta en un convulsionado Londres por el verano del amor, con su faceta de peluquero de grandes celebridades, ya que, aunque la mayoría de los relatos narrados son en torno a los cuatro de Liverpool, la narración tiene cabida para muchos más artistas de la época.

 

GOOSEOPINIÓN

    ‘El peluquero de los Beatles’ repasa algunas de las escenas cotidianas que tenían lugar en la vida de Paul, John, George y Ringo una vez se apagaban los focos y se alejaban del ojo público. Cavendish las documenta como si hubieran ocurrido ayer y transmite los nervios e inquietudes que le inundaban cada vez que hablaba con uno de los cuatro, sobre todo con el imprevisible Lennon, (aunque la relación más cercana y continuada en el tiempo fuera con Paul)

    Una de las anécdotas más destacadas se centra en Lennon, después de que Cavendish, al ser preguntado en una entrevista por el pelo de los Beatles, dijera que el de Lennon era el menos espeso. El titular del día siguiente transformó sus prudentes palabras en “Lennon podría quedarse calvo”. El susodicho, claro, llamó a Cavendish alterado. “¿De veras me estoy quedando calvo?”, le preguntó preocupado. En su momento, Cavendish le tranquilizó y le aseguró que no ocurriría. “Ahora, cincuenta años después, puedo revelar la verdad”, escribe. “Si hubiera vivido más de cuarenta años, habría perdido tanto pelo que habría podido considerarse calvo. Es una idea tremenda. ¡John Lennon calvo! Pero, que yo sepa, no le hizo ningún daño a Elton John”.

    Leslie Cavendish no solo se ocupó del peinado de los Beatles. Por el salón de Vidal Sassoon desfilaron también Keith Moon, el batería de The Who o Dave Clark, de Dave Clark Five. Más tarde, amparado por los cuatro de Liverpool y sus ansias emprendedoras tras fundar Apple Corps, fue dueño de su propio local, en la trastienda de la 'Sastrería Apple' por la que se dejaban caer Brian Jones, Rod Stewart o Jimi Hendrix. Por aquel entonces ya se le conocía en el mundillo y en la prensa como "el estilista de los Beatles".

    Leslie nos cuenta como fue el responsable de que desapareciera el clásico corte de pelo de McCartney (El propio Cavendish asegura haber ignorado el papel que jugó en esta casualidad hasta que releyó las memorias de Paul McCartney escritas por Barry Miles, donde se da cuenta que “Si no hubiera sido por la sugerencia que hice a Paul de cortarse el pelo y cambiar de look para volver a algo parecido al anonimato, nunca habría ido de vacaciones a África con Jane, nunca habría estado en aquel avión con Mal Evans, y todo aquel juego con los sobres de la sal y la pimienta nunca habría tenido lugar”, escribe narrando como Paul  McCartney lo contó acerca del origen del título del que fuera el octavo álbum de los Beatles.

      Antes del viaje, el peluquero, en una de sus visitas, ya había visto a McCartney elegir y componer algunas de las canciones del álbum. “Como es lógico, el octavo álbum de los Beatles habría sido una obra maestra con o sin mi corte de pelo”, reflexiona. Pero asegura que el nuevo 'look' que le otorgó a McCartney "llevó directamente a la creación de uno de los discos más legendarios de todos los tiempos”.

    En la banda militar que los Beatles imitan en la portada y en su propia música subyacía una idea radical: “olvidar todo lo que hemos sido antes, los Beatles, el sonido Mersey, los flequillos”. “Si no hubiera sido por mi corte de pelo, el álbum habría tenido un título diferente y, ciertamente, un concepto diferente a la hora de cohesionar las canciones”. Un experimento estilístico del que Cavendish, además, resalta un nombre. Billy Shears, si bien se presenta en el disco como el alter ego de Ringo, su traducción arroja alguna pista más: “Billy Tijeras”).

    Leslie no sólo se centró en Paul,  también atendió a George Harrison en el hospital después de que le extirparan las amígdalas o a John Lennon mientras conversaba con una recién conocida Yoko Ono; del pelo de Ringo directamente se encargaba su mujer de aquel entonces Maureen que era estilista.

    La casualidad y estar en el momento y lugar adecuados le había convertido, con diecinueve años, en el peluquero de confianza de una de las personas más famosas de Inglaterra y, pronto, del mundo.

    Un libro escrito con cariño y admiración hacia aquellos que encumbraron a lo más alto a aquel chavalín despistado de 14 años que vivía en un barrio mediocre, Burnt Oak, a las afueras de Londres.

    Anécdotas narradas como la simple historia que te ha pasado con alguien que conoce casi todo el mundo, pero que en el caso de Cavendish eran con los mejores músicos de todos los tiempos, él fue testigo de lo más alto y de la caída del grupo, pese que aun estando en las mismas instalaciones no pudo subir al famoso concierto de la azotea, lo que le consuela decir… “se pelaron de  frío allá arriba….” el peluquero logró ser testigo de la mejor época: la gestación del Sgt. Pepper's y todo lo que vino después.

    "La ruptura de los Beatles fue mi propia ruptura", admite Cavendish. "Fue difícil seguir adelante. Cortar el pelo a los músicos por excelencia del siglo XX fue como llegar a la cima del Everest. ¿Y ahora qué?". Jubilado pasó algún tiempo viviendo en nuestro pais pero finalmente regresó a su Londres añorado.

    En 2012 el peluquero coincidió con McCartney en la presentación de un documental. "¿Ves como yo tenía razón, Paul?", le dijo (recordando la primera sesión que tuvieron donde Paul se preocupaba por la cantidad de su cabello). "Te advertí que los dos íbamos a llegar con pelo abundante hasta más allá de los 64". Aunque el peluquero se indignó cuando vio el estado actual de la cabeza de Paul: "La melena que lleva ahora Paul no me gusta. No es su color natural".

    El peluquero de los Beatles es la vida de alguien que no se creía su propia vida y aprovechó cada segundo en aquel círculo porque hay momentos que, si los vives sin prestar atención a tu suerte, dejan la misma sonrisa que al salir de una peluquería con un nuevo corte. Y un nuevo rumbo.

    Interesante lectura para aquellos fans del grupo y para aquellos que quieran saber algo más de cómo funcionaban los círculos de estilistas allá por la década de los 60/70.

VALORACIÓN: 10/10

en este enlace puedes leer la entrevista que nos ha concedido.

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