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Juliana Kálnay

26.06.2020 13:00

GOOSECUESTIONARIO

 

Gooseando: ¿Cuál fue el primer libro que leíste?

Le he preguntado a mis padres, pero tampoco se acuerdan. Puede que fuera uno de Babar el elefante. Y entre los primeros libros con más letras que dibujos que leí estuvo Pippi Calzaslargas de Astrid Lindgren.

 

Gooseando ¿Cuál fue la primera historia que escribiste?

En primaria. Una fábula sobre un león que se hartó de ser rey…

 

Gooseando ¿Cuál fue el primer libro que te impactó y por qué?

Después de “Babar el elefante” (del que fui fan a los cinco años, aunque ya no sabría explicar por qué), sé que uno de mis libros favoritos de mi infancia fue “La historia interminable” de Michael Ende. Me fascinaba eso del libro dentro del libro que se va construyendo con la propia imaginación del protagonista. Y también me gustaba la presentación del libro impreso en dos colores y que te hacía pensar que tenías en tus manos el mismo libro que el protagonista.

 

Gooseando ¿Quién es tu escritor/a favorito/a?

Si tengo que nombrar a uno solo sería Julio Cortázar.

 

Gooseando ¿Qué personaje de un libro te hubiera gustado conocer y crear?

Lo estuve pensando, pero no se me ocurre ninguno. No sé si será porque, después de leer un libro, me quedo más con su atmósfera, con escenas o una constelación que con personajes concretos o porque los personajes que me resultan más interesantes no son precisamente aquellos que me gustaría conocer personalmente…

 

Gooseando ¿Alguna manía a la hora de escribir o leer?

No sé si cuenta como manía, pero necesito tranquilidad. Me distraigo fácilmente.

 

Gooseando ¿Y tu sitio y momento preferido para hacerlo?

Para escribir: sentada en mi escritorio. Para leer: en el sofá de mi casa o cuando viajo en tren.

 

Gooseando ¿Qué autor o libro te ha influido en tu trabajo como escritora?

Además de Cortázar, Georges Perec con “La vida instrucciones de uso” fue un referente importante mientras escribía la novela. Luego también hubo autoras y autores que me ayudaron a encontrar un tono o una perspectiva adecuada, como, por ejemplo, Aglaya Veteranyi. Y en los últimos años (aunque la descubrí ya terminada mi novela) me ha impresionado mucho el trabajo de Agota Kristof.

 

Gooseando ¿Cuáles son tus géneros favoritos?

Tengo debilidad por los libros que se salen del molde de cualquier género.

 

Gooseando ¿Qué estás leyendo ahora? ¿Y escribiendo?

Suelo leer varios libros a la vez. Ahora mismo: uno de relatos de Lydia Davis, “La carretera” de Cormac McCarthy y “Cronotopo” de Mikhail Bakhtin (el último por trabajo). Además, he terminado hace poco (y han dejado huella): “Ciencias ocultas” de Mike Wilson y “Mi año de descanso y relajación” de Ottessa Moshfegh. Y en cuanto a la segunda pregunta: aun es secreto.

 

Gooseando ¿Cómo crees que está el panorama editorial para tantos autores que quieren publicar?

Por un lado, las editoriales tienen que lidiar con el reto de que – según dicen algunos estudios – cada vez se leen menos libros. Y no es de extrañar teniendo cada vez más medios a nuestro alrededor que compiten por nuestro – generalmente escaso – tiempo de ocio. Eso lleva a que muchas editoriales (por suerte no todas) y también librerías apuesten sobre todo por lo más seguro: nombres conocidos, bestsellers internacionales… Por otro lado, parece haber muchísima gente que escribe y también se publica muchísimo. Tanto que es imposible seguir la cuenta de todos los títulos publicados por año y, al final, la atención del público y de los medios termina centrándose en algunos pocos. Me gustaría poder decir que lo que decide si un libro va a recibir atención o no es la calidad. Pero lo cierto es que creo que el papel de la suerte es mucho más importante: sacar el libro adecuado en el momento adecuado o que el libro caiga en manos de la persona indicada.

Y por muy oscuro que parezca el panorama a veces, también veo mucho potencial: Está claro que – sea a través del medio que sea – sigue habiendo un gran interés en consumir ficción. Y se puede observar la fuerza de la narración en la opinión pública incluso en ámbitos en los que uno preferiría que no lo hiciera. Luego no es que hayamos dejado de leer, aunque se vendan menos libros. De hecho, nos pasamos el día leyendo: mensajes de texto, noticias, tweets… Probablemente en nuestro día a día estemos rodeados de más texto que en ninguna otra época de la historia. Y hay una especie de boom en todo lo que se refiere a la experiencia de literatura compartida: se intercambian impresiones en blogs y clubs de lectura y también hay cada vez más festivales de literatura, lecturas, presentaciones y otros eventos literarios. Con esto también se crean nuevas fuentes de ingresos para autoras y autores. Son fenómenos que llevo observando en Alemania, pero por lo que sé en España y en otros países se ven tendencias muy parecidas.

 

Gooseando Es curioso que la novela esté escrita en alemán, pero que la has traducido, tú misma, al español. ¿A qué se debe?

Crecí con los dos idiomas. Nací en Alemania, pero mis padres son argentinos y siempre hablaron con nosotros en castellano. Además, he vivido nueve años (básicamente toda mi adolescencia) en España. Hubiese sido una sensación muy rara leer mi propia novela escrita en una de mis lenguas maternas por otra persona. Siempre tuve la idea de que quería hacer la traducción al castellano yo misma - y tuve la suerte de que la editorial Acantilado me apoyase en ese propósito.

 

 Gooseando ¿Cómo surge la creación de los personajes; a veces un poco infantilizados, o quizá con demasiada bondad en sus pensamientos?

Mientras que hay personajes como Rita que supuestamente saben mucho (aunque solo cuentan una parte), también me interesa cómo se puede crear tensión trabajando con perspectivas que tienen una visión limitada sobre los hechos, por ejemplo, a través de una mirada ingenua-infantil. El personaje de Alis sería un buen ejemplo de ello. Ella suele repetir cosas que ha escuchado decir a los mayores sin tener un entendimiento completo del contexto o tomándoselas de una forma demasiado literal. Por lo demás, yo no diría que los personajes infantiles tienen que ser necesariamente de naturaleza bondadosa. También están los niños de la casa que disfrutan jugando con fuego y a veces puede resultar algo siniestros.
 

 Gooseando ¿da la sensación de encontrarse ante un “13 rue del percebe” ¿conoce el cómic? 

¡Sí, lo conozco! En los 90 mis padres solían comprar los fines de semana la edición internacional de EL PAÍS que venía con un suplemento infantil que siempre incluía una tira con la fachada abierta del “13, Rue del Percebe”.

 

Gooseando ¿El vínculo de unión de todos los vecinos es Maia, existe una “Maia” real?

Es curioso, yo hubiese dicho que quien mantiene unidos a los vecinos es Rita. Ella vive desde siempre en el edificio y se supone que está al tanto de todos los sucesos. Maia desaparece al principio y es más su ausencia la que está presente durante el transcurso de la narración. En todo caso no me he servido de ningún modelo “real” para ninguna de las dos.
 

Gooseando ¿Cómo influye en su escritura escritores del “realismo mágico” como García Márquez, Rulfo, Borges…?

Leí bastante de García Márquez y de Borges (que, por cierto, tienen formas muy diferentes de tratar la realidad y lo fantástico), aunque quien más me ha marcado en ese sentido es Julio Cortázar. De él aprendí cómo lo fantástico o surreal puede ir introduciéndose paulatinamente y con gran naturalidad en la realidad de los personajes hasta tomar sus vidas por completo.

 

Gooseando ¿va a seguir usando el realismo mágico, su universo particular, para las próximas creaciones?
Es una forma de narrar con la que me siento cómoda y que no descarto volver a utilizar en el futuro, aunque de momento no creo que vuelva a “reutilizar” el cosmos de esta novela. Lo suyo también es reinventarse – al menos en parte – con cada proyecto.

 


 

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