Artículos y Noticias Literarias

La mecánica del corazón

07.02.2016 16:17

 

    En la noche más fría del año llegó al mundo Jack. Arropado por un grupo de personas especiales como él, y con un reloj de cuco anclado a su pecho, en lugar de corazón, al cual tiene que dar cuerda durante toda su vida sólo necesita estar pendiente de tres máximas, véase:

Uno: no toques las agujas.

Dos: domina tu cólera.

Tres: no te enamores nunca.

    Si alguna de estas tres premisas no se cumpliera, su corazón dejaría de latir. Todo iba bien hasta que se cruza en su camino Miss Acacia. Aclamada bailarina de flamenco de grandes ojos negros que llega para poner patas arriba el mundo de Jack y de aquellos cuantos le rodean. Por el amor que siente hacia la joven, Jack se lanzará a una aventura quijotesca que le llevará desde Edimburgo a París, de allí a las calles de Granada, haciéndole conocer las dulzuras y durezas del amor, arriesgando en cada momento su vida.

    Aclamada primera novela del cantante del grupo francés "Dionysos" Mathias Malzeiu, que fue llevada al cine junto a Luc Benson en febrero de 2014 y que le ha hecho mundialmente reconocido, creando su propio universo de personajes especiales.

 

GOOSEOPINIÓN

    Lo admito, sí, ya lo he dicho varias veces… No pensaba que "La mecánica del corazón" fuera un libro para mí. Quizá por la portada, o quizá por lo poco que desentraña la sinopsis del mismo que no hacía más que apartarlo de mi vista cada vez que me cruzaba con él. Incluso ni la película, dirigida por Luc Benson, comparada con las de mi querido y adorado Tim Burton (mira que odio eso de ver libros guionizados) me acababa de "llamar".

    Cómo me alegro de ello; "La mecánica del corazón" me ha llegado justo en el momento en que puedo "analizarla", leerla y saborearla dese un punto de vista totalmente ajeno al boom que supuso en su momento, y con otra perspectiva que quizá no me hubiera hecho interpretarla como debiera.

    Jack es especial, no tiene corazón (no significa que no tenga sentimientos, al contrario; justo por eso tiene quizá los sentimientos más a flor de piel). En su lugar tiene un sofisticado mecanismo de manecillas que le fue colocado para poder recuperar su helado corazón (nació una noche a finales del s.XIX, la más fría que nadie pueda recordar, aquella noche que hizo que naciera con el corazón helado) su madre adoptiva le instaló este mecanismo al que tendría que darle cuerda constantemente a fin que no se parara, con una sentencia determinadora: si abusas de los sentimientos tu corazón se estropeará y te causará la muerte.

    Preciosa metáfora que solo aquellos que somos padres podríamos extrapolar al hecho que nadie quiera que nos hagan daño a nuestros "cachorros".

    A lo largo de todo el relato los personajes con los que Jack se va cruzando tienen algo de mágico y especial, de ello se desprende que todo el mundo que le rodea no sea del todo convencional, aunque justo para ellos sea lo contrario. Son los otros los que no son convencionales. (Otra metáfora más de cómo no lo establecido es lo normal), nos encontramos ante un Georges Meliés con el corazón roto también, pero positivo, lanzando sus dotes de mago a todo aquel que quiera atraparlas, con "las tías de Jack", prostitutas francesas repudiadas por la sociedad (otro prejuicio más establecido), el archienemigo de Jack, Joe (que no deja de ser otro personaje más, herido por las flechas de cupido…) y Miss Acacia, ¡ay! Miss Acacia, ¡esa andaluza de ojos grandes, capaz de que muevan montañas por ella!

    Durante toda la lectura vas evocando a historias ya conocidas… (Personajes histriónicos, dotados de muy buenos sentimientos, inadaptados de una sociedad ya establecida…) y no dejas de encontrar paralelismos con el mundo inventado por Tim Burton (algo reconocido por el autor, ya que gusta de las ensoñaciones de Burton, aunque ha conseguido crear sus propios personajes allá de los burtonianos ya existentes)

    Cuando Jack baja por primera vez a la ciudad es comparable a la primera vez que "Eduardo Manostijeras" pisa el mundo de "los normales"… incluso la descripción de Miss Acacia nos traslada hasta los ojos de Winona Ryder….

    Es una historia de amor, con todas las letras, y en mayúsculas, porque es la historia de amor de la que sales damnificado (pero, ¿qué historia de amor no duele?) donde la prosa se traduce en poesía. Donde las frases no dejan de golpearte y hacer latir todos tus sentidos. Te despierta de un porrazo. Te hace abrir los ojos. Donde el corazón se te pone en un puño constantemente, porque no quieres que nada le ocurra al pequeño Jack. Todos hemos intentado proteger a un Jack en nuestra vida, nosotros mismos en algún momento hemos sido ese Jack, sufriendo hasta la extenuación por un amor, aunque compartido, quizá no comprendido….

    La grandeza con la que dota a cada uno de sus personajes hizo que Mathias se consagrase con esta novela, tan maravillosa de leer como de sacar conclusiones acerca de cómo nos comportamos ante el amor, y ante las personas que queremos proteger.

    La historia de Jack es una historia de proteccionismo, una historia de amor, de celos, de aventuras.

    No hay palabras para definir la congoja que se forma en tu pecho leyendo las andanzas de este muchacho que pasa cuatro años de su vida suspirando por un recuerdo, que cuando ese recuerdo se materializa no está exento de dolor... La felicidad también puede doler, puede doler mucho.

    Sobre todo te puede doler si tienes un "mecanismo" frágil. Si no has sabido proteger ese mecanismo éste se puede romper en mil pedazos delante de tus propias narices...

    Pero Jack es nuestro héroe, no vamos a dejarle que le pase nada… o eso queremos.

 

COMENTARIOS:

No se encontraron comentarios.
 

© 2018 Todos los derechos reservados. Ross Goose

Creado con Webnode