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La Quinta Víctima

10.05.2019 16:56

 

     Después del desastroso encuentro final entre Anson Bishop y Sam Porter, el FBI ha retirado de la investigación sobre “El cuarto mono” al equipo de la policía de Chicago encabezado por Porter.

    Aunque en secreto no ha dejado de seguir el rastro de Bishop, Porter y sus compañeros se enfrentan de nuevo a otra ola de asesinatos en serie, que, aun sin la firma de “el cuarto mono”, algo les indica que no todo es lo que parece (cuerpos que llevan desaparecidos 15 días y aparecen bajo el hielo de un lago que lleva más de dos meses congelado, víctimas con ropas de otras víctimas que han sido desaparecidas en el mismo día, inquietantes esquelas periodísticas…)

    En esta ocasión, y tras haber sido apartado de la investigación (otra vez) de estos nuevos asesinatos, Sam Porter se lanza en la búsqueda de aquella que puede resolver todas las dudas que tiene sobre el asesino y saber que corre por la mente de Anson Bishop: Su madre.

    J.D Barker  vuelve a mostrarnos el terror de los asesinos en serie, mucho más oscuro y con más connotaciones psicológicas que en el primer volumen. Y, como nos hizo saber, CBS ya tiene los derechos para producir una serie en TV con estos protagonistas.

 

GOOSEOPINIÓN

    Menos mal que no he tenido que esperar casi un año para poder leer la continuación de “el cuarto mono”.

    Creo que al haber leído los dos tomos seguidos no he tenido tanto tiempo de asimilar toda la información que daba Barker en “el cuarto mono” y poder constatarla poco a poco con el despliegue de información que nos encontramos en este nuevo título (recién salido del horno!). La sensación que me iba quedando según iba pasando los capítulos es la misma que me ocasionó N. Shyamalan con su trilogía cinematográfica de “el protegido”, “múltiple” y “Glass”.

    Nos encontramos con personajes más humanos con más intensidad. Por fin descubrimos el secreto de Porter, y se exterioriza la parte oscura de su figura. Mientras que en “el cuarto mono” había más pasajes de terror, en “la quinta víctima” nos encontramos historias mucho más crudas y desgarradoras, pero aún con todo eso queda hueco para el humor.

    No hay tanto protagonismo de Bishop y el diario desaparece por completo, mostrándonos una historia más turbia y retorcida.

    Los nuevos personajes están dotados de otro tipo de caracteres y temperamentos, lo que hace que ya no empatizamos tanto con ellos, como me pasó en el primer título. Empieza a haber personajes incordiosos y desagradables, pero todos con mayor protagonismo. Ya no es sólo Bishop y Porter.

    La trama sigue con la misma dinámica narrativa: el narrador que nos pone al día de todo lo que acontece (aparecen más escenarios, algunos ya viejos conocidos por los detalles que se nos habían dado en “el cuarto mono”), no aparece el diario como tal, pero si vuelven a existir pensamientos puestos por escrito,  y por supuesto, la pizarra de notas; esa que nos indica cómo va la investigación y quien se está encargando de cada tarea. Cuida mucho los tiempos; la verosimilitud que le da a la acción desarrollada es de una exactitud espantosa, no hay fisuras. Respeta absolutamente todos los tiempos y las cronologías.

     Dos investigaciones paralelas; la que por un lado lleva Porter (en secreto, o eso cree él) y la que está llevando su equipo para encontrar (contrarreloj, de nuevo, al nuevo asesino en serie)

    El efecto thriller está mucho más marcado porque hay más acción en más escenarios.; Bishop desaparece por completo de la escena pero su presencia se sigue mascando. El ritmo de lectura sigue siendo vertiginoso para rematar con….

CONCLUIRÁ

    Y se queda tan ancho, y nos deja tal cual. Con una tercera parte (fin de la trilogía) que no verá la luz en España hasta el 2020. ¿Qué vamos hacer hasta entonces?

    Sólo nos queda conjeturar en que parte nos están mintiendo, que parte es real, y que parte podemos creer a ciencia cierta que puede estar pasando en cada momento, puesto que tal y como se predice al principio del libro:

No puedes jugar a ser Dios sin conocer bien al diablo

    El hecho de que el final sea tan abrupto (cosa que supongo que no gustará a los lectores; desde luego a mí para nada) se debe a que sabiendo que iba a existir un tercer libro, el autor se ha dado el gusto de dejarlo así y dejarnos con la incógnita en el aire; eso sí, si no has leído “el cuarto mono” para nada te embarques en la lectura de “La quinta víctima” ya que, aparte de no tener sentido, no vas a ser capaz de hilar nada absolutamente.

    ¿Qué nos va a deparar La sexta…. Lo que sea? Un año por delante tenemos para esclarecer el desenlace.

    No puedo terminar sin decir que Barker, con estos dos títulos me ha reconciliado de nuevo con la ficción y la novela negra (que tenía un poco apartada después del desengaño que llevé al leer lo último de Stephen King). Hace falta más autores como J.D Barker, eso sí, que no nos tengan en espera un año para resolver la intriga planteada.

Lee aquí la entrevista que pudimos mantener con él gracias al encuentro que organizó la Editorial Planeta.

VALORACIÓN: 10/10

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